El léxico nicaragüense es muy rico y abundante a lo
que se refiere a palabras, tenemos un sinnúmero de características propias de
los nicaragüenses que nos hace distintos
a otras regiones en distintos campos semánticos como: bebidas, comidas,
deportes, frutas, etc.
“El habla nicaragüense, como lengua en general, se
mueve en dos direcciones: la innovación y el conservadurismo. Innovadora,
porque va creando y recreando formas y posibilidades expresivas de acuerdo con
las necesidades de comunicación del grupo social en su conjunto. Una nueva
práctica social, una idea o un concepto nuevos demandan un nuevo término o una
nueva acepción….” (Róger Matus Lazo, 2002, p.63).
Existen en el léxico nicaragüense palabras que se
dicen en Nicaragua que tienen otro
significado en la Península (España)
palabras como:
Tomar
-
beber; media - calcetín; fósforo - cerilla; almuerzo -
comida; demorarse - tardar; conversar - hablar; pena -
vergüenza; cocinar - cocer; transpirar - sudar; moreno -
negro; ubicar - situar; mamá - madre; computador –ordenador.
Palabras
patrimoniales como: aeromoza-azafata,
baboso-tonto, bobo, carro-coche, cobijarse-taparse, echar la sabana, cepillo-adulador, colado-persona
que se cuela, echar un pelón-la
siesta, fregar- hacer bromas, embolar-emborracharse.
Además
existen palabras ahora en desuso en España
que reviven plenamente en América, como por ejemplo lindo (bonito),
alistarse (prepararse), liviano (ligero), enojarse (enfadarse).
También
existen palabras en el español estándar que tienen significados distintos en
Nicaragua tenemos el caso de: Roca según la RAE significa Piedra,
o vena de ella, muy dura y sólida. 2. f. Peñasco que se levanta en la tierra o en el mar. En Nicaragua
significa: dicho para llamar a la madre. Ejemplo: “ahí viene mi roca”
La
imaginación y creatividad del pueblo nicaragüense se patentiza en la formación
de las palabras compuestas en las que entra el nombre de un animal y que
designan personas, partes del cuerpo, plantas, instrumentos, etc.
Ejemplos de ello son:
Colegallo: caja del fusil, cargador;
Colemico: espera de algo
Colevaca: intruso, no invitado
Colepato: parte trasera del bus
Carnevaca: cosa que se vende bien
Carnelora: tacaño
Carepalo: cierta forma de cara
Patechancho: instrumento para sacar clavo
Patelora: patizambo, patiestevado
Pategallina: trípode rústico
Pateperro: andariego
Mamachanchona: mujer gorda y holgazana
Gallopinto: comida típica nicaragüense
En Nicaragua existen préstamos lingüísticos debido a las
influencias de otros países, por lo tanto se han retomado las palabras como
propias de nuestro país adaptándolas a nuestra habla cotidiana tenemos por
ejemplo: brasier, fútbol, beisbol, freezer, garaje, blumer, jeans, short, etc.
También destacamos la influencia de las lenguas indígena en el habla nicaragüense
sobre todo la del náhuatl palabras como: mecate, zopilote, cusuco, pepenar, mayate.
Voces que designan realidades nuestras para las cuales no existen el
equivalente en el español: zapote, cenzontle, guatuza, pozol, tamal, pinol,
huacal, comal, tenamaste, etc.
Con
respecto a los tipos de comida, postres, bebidas,
ingredientes, utensilios, procedimientos para la elaboración de los alimentos, parte
del léxico de las comidas pertenece a lenguas indoamericanas. Palabras como
maíz, papaya, yuca, provienen del taíno; papa, guaro, del quechua; punche, de
la lengua sutiava. Y del náhualt encontramos: achiote, ingrediente que no puede
faltar en la preparación del indio viejo, el chancho adobado, la sopa de
mondongo, etc. Entre los vegetales: ayote, chayote, tomate, chilote,
quiquisque, chiltoma, elote; frutas como el zapote, el jocote y el aguacate,
Existe otra gran variedad de términos del mismo origen para nombrar los dulces
nicaragüenses o los ingredientes de que están hechos: cajeta de zapoyol,
atolillo, atolillo de coco, coyolito, caramelo de cacao, motas de atol, etc. Es
interesante observar la vigencia de los calificativos, del mismo origen, que
utilizamos los nicaragüenses, para valorar la calidad, el sabor, aspecto,
frescura o consistencia de los alimentos: alaste, atoloso, choco, chachalte,
celeque, chirre, payaste, chicuijoso, pindongo, etc.
Cabe
destacar los nombres de utensilios e instrumentos de cocina, muchos de
etimología náhualt que son utilizados particularmente en las zonas rurales y en
los hogares humildes porque el referente todavía subsiste y no han sido
desplazados por los comunes y en algunos casos modernos aparatos de cocina.
Todavía podemos observar el uso del comal para cocer las tortillas, la jícara o
el guacal para tomar el tiste o el pozol con leche. El uso del tenamaste que
sustituye a la cocina de gas. En cuanto a los
recipientes se hace uso de objetos plásticos como el balde, pichel, bandeja.
También para preparar alimentos en grandes cantidades se usan las latas y
barriles donde viene el aceite u otros productos que
una vez vacíos son utilizados para cocinar.
Una de las características fundamentales del léxico nicaragüense
es como connotamos nombres que significan cualquier cosa como: chunche,
cuestión, burundanga, carajada, carambada. Es interesante también el uso de
aumentativos: peludo, trompudo, tipazo, machazo, caserón, mujerón,
muchachote,
dedazos, camionetón. Uso de diminutivos como: ahorita, abuelita, amiguito,
jodidito, tapita, fresquecita, verdecita, pancita, perrita, mujercita, etc.
Cuando
nos referimos a un niño o niña utilizamos palabras como: gardel, chatel,
chavalo, pipe, chigüín, cipote, etc.
En
las frases adverbiales por comparación, la presencia de animales es
frecuente:
‘Comer
como chancho’ - En exceso, haciendo ruido con la boca
‘Salir
como Tío Coyote’ - En carrera
Otra
comparación ‘Como entierro de pobre’ - rápido, sin contemplaciones, ni
ceremonias.
No
puede faltar en nuestra habla nicaragüense el uso frecuente de exclamaciones
expresivas en conversaciones populares. Ejemplos:
“La
misma mona con distinto rabo” - No importa, saldrá lo mismo
“Cada
lora a su guanacaste” - Cada uno en su lugar (guanacaste = árbol)
Un
indio menos, un plátano más...
Carlos
Mántica resume el habla nicaragüense (1989:95): “El nica no se expresa mediante
conceptos, sino mediante imágenes. No define, sino que ilustra.”
Otros
rasgos culturales: El Nica no molesta: jode; El Nica no tiene amantes:
tiene queridas; El Nica no toma siesta: se echa un peloncito; El
Nica no se preocupa: se aflige; El Nica no pide que lo lleven: pide rai;
El Nica no hace algo muy bien: lo hace pijudo; El Nica no es
valiente: es güevón; El Nica no dice buenos días, dice !buenas! El
Nica no tiene niños: tiene chigüines, cipotes o chavalos; El Nica no te
ordena: te manda; El Nica no tiene resaca: le da goma.
No
cabe duda que el habla nicaragüense se caracteriza por ser único en cada
región, como connotamos determinados campos semánticos para referirnos a
personas, hacia una cosa u otra, tenemos el ingenio para crear una palabra en
determinadas zonas de nuestro país, a pesar de que todos los países
centroamericanos y de toda América tenemos un léxico propio que nos caracteriza
como país, como nación, poco a poco nos vamos enriqueciendo con nuestro
vocabulario propio del nicaragüense que ha sido también utilizado para
diferentes estudios lingüísticos, por ser rica y abundante en palabras.